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Las colmenillas anuncian la primavera. Su característico sombrero alveolado y picado y su interior completamente hueco (córtala a lo largo y está vacía de la punta a la base) la convierten en una de las setas silvestres más reconocibles, aunque sigue exigiendo seria precaución. Es a nuez, terrosa y profundamente sabrosa, magnífica en salsas a la crema y con mantequilla. Dos reglas estrictas: las colmenillas DEBEN cocinarse por completo, ya que crudas o poco cocinadas provocan trastornos gastrointestinales y una interacción con incluso una copita de alcohol; y deben distinguirse de la falsa colmenilla (Gyromitra), que es lobulada y con aspecto de cerebro en vez de picada, con cámaras en vez de hueca, y contiene una toxina que se metaboliza en un compuesto de combustible de cohetes.
A nuez, terrosa, profundamente sabrosa; tostada al sellarse en mantequilla.
Unas pocas y breves semanas de primavera cuando el suelo se calienta; solo silvestre, célebremente difícil de cultivar.
La identificación es una cadena de pistas que debe todas coincidan. Esto es una referencia, no una autoridad de identificación: confirma cada hallazgo silvestre con un experto.
Con aspecto de cerebro, arrugada, LOBULADA (no alveolada), de color pardo rojizo, y con CÁMARAS/algodonosa por dentro (no hueca). Contiene giromitrina (→ monometilhidrazina). No la comas.
El sombrero cuelga libre la mitad de su longitud; comestible pero más fácil de confundir: verifica igualmente que sea hueca.
Sombrero alveolado como un panal con crestas, el borde inferior del sombrero fusionado al pie, y COMPLETAMENTE HUECO al cortarlo de arriba abajo. Cocina siempre por completo.
Cocina siempre por completo antes de comer, y prueba solo una pequeña porción de cualquier especie que te sea nueva.